¿Qué resultados se han obtenido hasta ahora de las colaboraciones que se han desarrollado en el marco de DISONANCIAS?
Es una pregunta cada vez más frecuente, y lógica por otra parte, a la cual no es sencillo contestar sin antes refrescar los objetivos generales de esta plataforma, su sistema de funcionamiento y los objetivos específicos que las empresas, centros tecnológicos y artistas se han marcado previamente. Tampoco debemos olvidar en la valoración y clasificación de los resultados obtenidos que como proyecto innovador que es, y que además versa sobre la innovación, los no-logros (¿fracasos?) forman parte fundamental de los logros (¿éxitos?).
DISONANCIAS persigue estimular vías para innovar los modos de innovar en las organizaciones a la par que promueve nuevos territorios para el desarrollo de las artes. Pretende impulsar procesos y cambios de actitud ligados al desarrollo de valores necesarios para una vocación innovadora en las personas y en las organizaciones. Para ello se desarrolla un proyecto de colaboración en forma de investigación con el fin de llegar a un prototipo, entendiendo éste no necesariamente como un elemento tangible listo para producir en forma seriada o en forma de artefacto artístico, sino como una formalización de un concepto, un proceso, una idea de producto, de método o de modelo organizativo con mayor o menor grado de concreción operativa.
Por ello es importante determinar previamente hasta dónde pretenden llegar artistas y empresas, cuáles son sus expectativas y, dentro de la importancia que los sueños tienen para la innovación, determinar qué parece factible en el horizonte temporal establecido (sin menoscabo de que Disonancias sea sólo el inicio de un proyecto o línea de actuación en I+D+i tanto para la entidad acogedora como para el artista).
Sólo se ha cerrado una edición de DISONANCIAS (10 proyectos de colaboración) y estamos todavía en el desarrollo de las investigaciones conjuntas de la segunda edición (con otros 9 proyectos) y, por tanto, es prematuro obtener conclusiones definitivas dada la insuficiente perspectiva temporal y el todavía corto número de investigaciones conjuntas desarrolladas.
Conviene recordar que en su primera edición las colaboraciones se extendieron sólo durante 6 meses (9 en la segunda). Este corto período de tiempo, cuando se trata de una investigación, es sólo un punto de partida, con lo cual lo natural es que lo que de allí surja sólo tenga efectos tangibles – en nuevos procesos, productos, servicios, métodos, tecnologías o modelos organizativos- meses o años después (debemos recordar que la duración media de un proyecto de I+D+i en las empresas de nuestro entorno es de entre 3 y 5 años). Además, y es probablemente lo más importante, el efecto más profundo de DISONANCIAS tiene que ver con cambios en las personas que han participado en el programa, cambios en sus formas de trabajar, en los modos de percibir su propia praxis laboral e investigadora, en cómo se establecen prioridades o estrategias, en las maneras de abordar el diseño o la comercialización de sus productos…; y esos cambios son muy personales y difíciles de evaluar en el corto plazo.
Otra dificultad añadida para realizar una primera evaluación de resultados es la confidencialidad de algunos de los proyectos, que por expresa voluntad de las empresas participantes no se hacen públicos (ni siquiera hacia la propia organización de DISONANCIAS, tal como se contempla opcionalmente en el marco contractual) si se prevé que su difusión puede perjudicar su futura viabilidad ante una eventual comercialización.
Sin embargo, intentaremos aquí establecer una tipología básica de resultados, basándonos en las experiencias de la primera edición, y en lo que desde ya se puede percibir de la segunda. Esta tipología nos permitiría hacer un recorrido por toda la extensión de la curva de la tangibilidad, contemplando desde resultados puramente intangibles (ideas o cambio de actitudes), hasta los más tradicionalmente tangibles (producto final diseñado):
- el proceso como experiencia: DISONANCIAS promueve el desarrollo de nuevos procesos creativos basados en la interacción entre diferentes y es un ejemplo de aplicación interna de las lógicas de la economía de la experiencia. Así los productos y medios de producción de la empresa se convierten en utillaje para la construcción de la experiencia creativa, mientras que las instalaciones y todo el conjunto de acciones y procesos organizativos forman parte del escenario de esa experiencia. Para alguna de las entidades acogedoras la experiencia del proceso (los conocimientos adquiridos en el mismo, los sentimientos, emociones, sensaciones vividas…) justifican sobradamente la participación en Disonancias independientemente de la consecución de otros resultados. Se trataría de un resultado en términos de capital emocional.
Podemos citar aquí el colectivo sueco AESWAD, que escribe en el catálogo de DISONANCIAS: “AESWAD no busca la utópica idea de educar a los implicados, sino abrir una ventana de reflexión dentro de su rutina”.
- el cambio en las personas: DISONANCIAS incide tanto en la forma de desarrollar su actividad, como en su manera de percibir la misma o el proceso/producto/procedimiento sobre/con el cual trabaja. Sin duda es esa relación con agentes diversos a los de su entorno natural lo que lleva a las personas a cuestionar lo establecido, sus percepciones de valor, a descubrir capacidades creativas propias, y de su equipo, insospechadas, a contemplar lo improbable como factible…
Como ya hemos mencionado es esta la parte de los resultados más difícil de evaluar. Al margen de nuestra propia percepción citaremos a Erlantz Eloizaga, de EUVE, que escribe en un informe de evaluación sobre su participación en la anterior edición de DISONANCIAS: “No basta con valorar el resultado material del proyecto, sino que es necesario contemplar también el propio proceso de enriquecimiento del personal involucrado en el proyecto. Por ese motivo, DISONANCIAS resulta un programa muy interesante para todas aquellas empresas que deseen un nuevo punto de vista de sus procesos de creación e innovación. (…). Los resultados de este programa se obtiene sobre todo a nivel personal, y por lo tanto el beneficio, o falta del mismo, que obtenga dependerá directamente de las personas implicadas en el proyecto y de la actitud que muestren hacia el mismo”.
En general este cambio en las personas que participan en el proyecto, fruto también de una experiencia creativa y de positivación del conflicto, se hace a la par que la introducción de nuevas ideas.
- la introducción y el desarrollo de una idea (hasta diseñar un prototipo más o menos elaborado), y que puede tener que ver con:
* cambios en los procesos de trabajo: en general se introduce o se refuerza una vertiente participativa y colaborativa, con los propios trabajadores de la empresa (LANTEGI BATUAK, TECNALIA), o con un grupo de personas que no están directamente relacionadas con la empresa (los habitantes de una ciudad, como en el caso de EUVE y su museo cultural móvil de Bilbao);
* la predicción de escenarios de futuro y la anticipación de necesidades de la ciudadanía planteando respuestas hasta ahora insospechadas en la empresa (FORMICA);
* nuevos valores asociados al producto, considerando este como un elemento dotado de atributos capaces de conformar una experiencia en el usuario (en el caso de KAIKU, desarrollando la idea de la comida como herramienta de comunicación social);
* la representación de ideas o conceptos que ayudan a la propia entidad acogedora a visualizarlos para trabajar mejor sobre ellos: es el caso de TECNALIA, con un modelo de entorno urbano sostenible; o de EL CORREO, con una instalación que integra formatos y contenidos de los distintos medios que conforman el Grupo (prensa, web, televisión, radio).
* nuevas aplicaciones para tecnologías o materiales desarrollados por la empresa (LANIK, ALFA ARTE, DORLET, IMAR);
* nuevos productos o servicios que responden a necesidades de la empresa, sin que estén directamente relacionados con tecnologías o actividades que a día de hoy desarrollan (SARKIS-LAGUNKETA, POLO GARAIA).
- un catálogo de ideas: en este caso el artista actúa de mediador, y surgen dinámicas en la empresa que desembocan en una multitud de propuestas, un catálogo de ideas. Fue el caso de DAISALUX; según su director, el proceso abierto con el colectivo sueco AESWAD abrió líneas de investigación para 5 años.
- el impacto comunicativo: DISONANCIAS persigue objetivos de innovación, pero también logra imparto en términos de comunicación, tanto hacía dentro de la organización (efecto catalizador de un equipo, estimulo motivacional al introducir frescura y mostrarse como organización atrevida…) y externa (refuerzo de un posicionamiento innovador, asociación a valores vinculados con las artes…). De la misma manera, se generan encuentros en las entidades participantes, que pueden desembocar en colaboraciones a futuro.
En la primera edición de DISONANCIAS no se llevó a cabo ningún estudio “científico” sobre el desarrollo de las colaboraciones. Sin embargo, en la segunda edición, hemos encargado un análisis a YP, un equipo de Barcelona, quien, mediante bitácoras que rellenan tanto los artistas como las personas de las entidades acogedoras involucradas en la investigación, y entrevistas, están haciendo una evaluación exhaustiva de todos los procesos. Ese estudio se hará público en octubre del 2008.
Otra manera de abordar lo procesos en curso es acceder a los blogs puestos en marcha por algunos de los equipos, especialmente el de TECNALIA + Ania Bas, o el de POLO GARAIA + Mariano Maturana y Consol Rodríguez.
Imagen: LANIK / Recetas Urbanas (2008)